In God we trust

In God we trust

miércoles, 24 de febrero de 2010

Angel de la guarda

Era una noche del mes de Diciembre, en Caracas, a finales de los años 80 ó principios de los 90. Ya de noche, salimos en el carro, mi esposa, mis hijos y yo, a ver los adornos luminosos que había en la ciudad por motivo de la Navidad. Yo iba conduciendo por las zonas donde estaban los adornos navideños, sin ningún apuro, cuando de pronto, mi esposa me pregunta por qué seguía una ruta que nos llevaba a una zona oscura y apartada, donde no había adornos ni luz. Le contesté que no sabía por qué iba por allí, pero era como si algo ó alguien me guiara; al llegar a una calle apartada de la avenida principal, detrás de un colegio y pasadas las 11 de la noche, las luces de mi carro iluminaron a un hombre que trataba de arreglar un neumático desinflado... Aquel hombre que ademas, no tenía gato para levantar el carro y cambiar el neumático, era mi gran amigo Oscar. Para ese entonces no había teléfonos móviles y estaba en una zona peligrosa por la inseguridad. Se asustó un poco pero al reconocerme, lo primero que hizo fué preguntarme ¿qué hacía yo allí?, a lo que le respondí, medio en serio, medio en broma: tú me trajiste... Cambiamos el neumático y lo acompañamos hasta su casa, donde su esposa no podía creer el relato, creo que aún hoy tiene dudas.



Como dice mi esposa, hay ocasiones que los ángeles nos llevan a donde podemos hacer un bien a alguien; otras veces, envían a otros a ayudarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario